

Bien porque hayan sufrido accidentes que han provocado roturas o fisuras o bien porque hayan permanecido mucho tiempo en el olvido o en los trasteros, hay muchos instrumentos a los que hay que dar nueva vida, siendo escrupulosamente respetuosos con los orígenes del mismo.
La tarea de restaurarlos implica investigación sobre los orígenes de las maderas y tipo de construcción en función de la época, ya que, si hace falta agregar o cambiar piezas, debe ajustarse a la construcción antigua.
Los instrumentos antiguos nunca se deben rebarnizar.